PH y cloro, elementos claves de tu piscina

PH y cloro, elementos claves de tu piscina

Una limpieza exhaustiva y un perfecto mantenimiento de la maquinaria son dos de las acciones fundamentales que hay que realizar en todo momento para conseguir que una piscina esté en perfecto estado y pueda ser disfrutada. Sin embargo, tampoco hay que pasar por alto la necesidad de acometer también el tratamiento químico del agua, pues sólo de esa forma se logrará que el bañista que goce de ella no ponga en peligro su salud.

Por eso, desde Garsom Pool queremos dejar claro que dos son los elementos que en este sentido hay que cuidar más para hacer que el agua esté en las condiciones óptimas: el cloro y el PH.

Cloro, producto imprescindible en piscinas

Cloro, producto imprescindible en piscinas

El primer producto, el cloro, se convierte en un elemento imprescindible que hay que utilizar. Y es que él es el encargado de evitar que los hongos y las bacterias aparezcan en la piscina, pues sí lo hacen eso supone no sólo que el agua pierda su carácter transparente sino también que deje de ser segura, saludablemente hablando.

Por esta razón, los profesionales de Garsom Pool que se dedican al mantenimiento de las piscinas de los clientes diariamente toman diariamente varias muestras del agua para ver que esta se encuentra en los niveles de cloro permitidos. Es decir, entre 1,0 y 1,5.

En el caso de que no lo esté, procederán a hacer uso del producto pertinente para lograr que vuelva a los parámetros necesarios. De esta manera, los bañistas podrán disfrutar de la instalación sin correr ningún peligro y sin verse perjudicados por problemas de ojos rojos o de irritaciones en la piel.

Controles sobre el nivel de PH

Controles sobre el nivel de PH

El segundo elemento fundamental en la piscina es el PH. La labor de este es vital ya que es el que se encarga de hacer que el cloro actúe convenientemente, es decir, que evite la aparición de bacterias.

Por ello, desde Garsom Pool también nos encargamos de controlar que aquel se encuentra en los niveles óptimos, entre 7,2 y 7,6.

Muestras periódicas son las que llevamos a cabo para conocer el estado del PH y actuar en consecuencia. Así, si no está en aquellas cifras, procederemos a utilizar productos tales como el PH+ o el PH-, según la necesidad en cada momento.

Como puedes ver, los dos elementos citados son imprescindibles en cualquier piscina. Por eso, si quieres que estén siempre controlados y en las condiciones óptimas no dudes en contratarnos, somos una empresa de calidad y máximas garantías.

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