El control del cloro, fundamental para la piscina

Mantener el agua limpia y acabar con todas las posibles bacterias que puedan ocasionar problemas como los hongos son los dos objetivos fundamentales que tiene el cloro que se utiliza en las piscinas. De ahí que este producto químico citado se convierta en pieza fundamental para el mantenimiento correcto y saludable de dichas instalaciones de ocio, ya sea particulares o públicas.

Control del cloro, sinónimo de seguridad

Control del cloro, sinónimo de seguridad

Dado el valor y la necesidad de que el nivel de cloro esté en los límites exigidos se recomienda apostar por empresas especializadas en la materia, como es el caso de la madrileña Garsom Pool, para que se encarguen de controlar en todo momento aquel. De esta forma, se conseguirá que nunca ese producto químico  esté ni por encima ni por debajo de lo permitido pues si no se controla no sólo pueden producir problemas de salud como ojos rojos en los bañistas sino también sanciones por parte de la administración, cuando se trate de piscinas públicas.

Cloro

Cloro

En el caso de la compañía citada hay que subrayar que la misma mantiene una perfecta gestión del cloro mediante la toma diaria de varias muestras del agua, el asiento de los datos de las mismas en un libro de registro y la supervisión permanente de un técnico especializado.

De esta forma, se logrará que nuestra piscina siempre tenga los niveles del citado producto químico que se consideran necesarios, entre 1,0 y 1,5, y eso supondrá que cualquier persona pueda bañarse en aquella sin temer que pueda sufrir hongos o irritación de los ojos y mucosas nasales.

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